Entre los Andes y el Amazonas
 

Bolivia es un país singular.

 

Recostada sobre los Andes, la cordillera más larga del mundo y que cobija en su seno al altiplano, una de las llanuras de altura más extensas de la Tierra, forma parte de las dos cuencas hidrográficas más importantes de América del Sur: la del Plata y el Amazonas.

 

Situada en el estratégico corazón sudamericano, posee todas las geografías y todos los climas, lo que la convierte en centro de origen de especies vegetales y animales y uno de los mayores reservorios de biodiversidad del mundo entero.

 

Cuna de dos civilizaciones ancestrales -la de Tiwanaku en las tierras altas y la de Mojos en las tierras bajas-, la historia moderna y democrática del país arranca en 1952 cuando el país inicia un ciclo ascendente de integración territorial, desarrollo productivo y humano, inclusión de su población indígena y ampliación y consolidación de derechos constitucionales y democráticos que llega hasta el presente.

 

Más allá de los problemas comunes que tienen todos los países en vías en desarrollo, Bolivia exhibe una indudable estabilidad económica y financiera desde 1985 y, en esa dirección, un clima favorable a la producción diversificada y a la inversión (privada y mixta: pública/privada) en diversos ámbitos de su quehacer económico, social y medioambiental.

Son parte de las singularidades del país:

 

Las mayores reservas de litio del mundo, ubicadas en los departamentos de Potosí y Oruro.

 

Recursos mineros extraordinarios, incluyendo todo un repertorio de tierras raras y otros minerales utilizados por tecnologías de punta, ubicados en toda la geografía nacional.

 

Una de las maravillas naturales y turísticas del mundo: el Salar de Uyuni.

 

Uno de los parques naturales con mayor biodiversidad del mundo: el Parque Nacional Madidi, en el norte del departamento de La Paz.

 

Centro de origen de la quinua, el super cereal del altiplano, utilizado por la NASA como nutriente para sus astronautas en sus viajes espaciales.

 

Varios patrimonios culturales de la humanidad, incluyendo las Misiones de la Chiquitanía, las ciudades coloniales de Potosí y Sucre, la cultura Kallawaya del norte de La Paz y el Carnaval de Oruro.

 

Fácil acceso a los dos océanos más grandes del planeta, el Pacífico y el Atlántico.

 

Fronteras con cinco naciones sudamericanas, incluyendo Brasil y la Argentina.

 

La ciudad industrial más alta del mundo: El Alto, ubicada a 4080 metros sobre el nivel del mar.

 

Un polo de desarrollo agroindustrial sostenido por cuatro décadas: Santa Cruz de la Sierra.

 

Un polo incipiente de desarrollo de la economía extractiva del Amazonas: los departamentos de Beni y Pando, ambos limítrofes con Brasil.

 

Todas estas cualidades y condiciones convierten a Bolivia en una atractiva opción a la búsqueda de invertir en proyectos de desarrollo económico, social y medioambiental.

 

Por eso decimos que Bolivia es el secreto mejor guardado entre los Andes y el Amazonas.

 

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